Maravilloso día. Paseando por la playa y pasando curris por los chiringuitos, la de escuelas que vienen a la playa de Castefa al fin del curso.
El sentir el frío mar tocar y envolver los pies en un efímero envoltorio de fluido mientras éstos descansan sobre la mullida y hasta cálida arena con una temperatura confortable y una brisa ligera mece la camiseta y la melena. Maravilloso.
