Mark Tamer
Oh shit, me ha calado. Que le cuente historias de misterio, dice. A ver, Mark, piensa algo... Alguna novela de misterio debes de haber leído...
-Bueno, es que la mayoría de estas cosas se ocultan a los medios, ya sabes, porque de lo contrario sembraría el caos entre todos los ponis, así que mi trabajo es algo... secreto, no puedo permitir que se filtre mucha información. Aunque supongo que por contar un par no pasará nada. Recuerdo esta vez, uno de mis primeros trabajos, que tuve que ayudar a un fantasma que se había quedado atrapado en el mundo de los vivos porque aún le quedaban asuntos pendientes aquí. Resulta que no llegó a despedirse de su esposa antes de morir, pero ella llevaba años muerta y él se negaba a aceptar la realidad. Total, que acabó volviéndose loco y tuve que enfrentarme a él con toda mi astucia y valentía, y ahora está encerrado en una botella dentro de mi casa.
Creo que ha colado. Eres el amo, Mark.













