Mensaje por McDohl » 10 May 2016, 17:55
"Sencillamente genial" pensé para mis adentros. Suerte que ya empezaron los tiros. Me dan una excusa.
-¡Jefe, han intentado entrar por la galería subterránea derruida! -dije con un tono entre tenso y acelerado- He podido volver a cerrarla, pero es cuestión de tiempo antes de que la abran de nuevo. Les oí decir algo de que iban por el prisionero, así que lo he sacado de la celda.
Ajustándome bien el cetme perruno que le había cogido prestado a su dueño, cogí violentamente a Featherweight, que seguía con las alas atadas, y me planté delante del jefe. Por mas que me fuese sencillo manipular a seres como él, tenía que sonar convincente si quería que mi mentira colase.
-¡Van frescos esos cabrones si se creen que nos pueden mangonear! Jefe, si vienen por él será mejor que lo escondamos, pero las celdas será donde miren primero y podrían llevárselo por la galería si la vuelven a abrir. Si hubiese un sitio elevado desde donde no pudiesen alcanzarlo por un túnel...
El cebo estaba echado. Si el jefe era tan "listo" como cabía de esperar, sugeriría la torreta como opción. Era importante que esa idea naciese de él o no aceptaría que un subordinado fuese mas listo que su superior.