Minerva
Bien, a nadie le ha interesado siquiera la noticia de nuestra boda. Mira que se lo dije a Green "hagamos una boda en secreto, es más íntima". Nada, que lo que tiene de tímido también lo tiene de cabezón. En fin, es
mi cabezón. Él va corriendo hacia Lain y Mark, y, tal como hablamos, le pide que sea nuestra testigo de boda. Me encamino hacia ellos para que Green no se tenga que enfrentar solo a todo.
-Cierto, Lain, sería un honor para nosotros que fueses la testigo, a pesar de ser tan joven es indudable que aspiras a grandes cosas con tu magia -digo, con una ancha y afable sonrisa-.
Tendrías ración doble de tarta de boda en el convite
Green menciona algo de Rose mientras yo hablaba con Lain, y aunque no se notó en mi expresión, no ,me hizo demasiada gracia que conociese aquel detalle.