Cuando la magia de Moon hizo efecto, los ponis se vieron de nuevo como antaño estuvieron.
-Scoots... confío en que podrás sacarnos de esta jaula como ya hiciste.
La potrilla miró a la yegua antes de sonreír... Pero Rainbow Dash se interpuso entre las dos.
-Antes vas a responder a unas preguntas, "Macdolia". ¿Qué querías decir con que sólo yo podía hacer un Sonic Rainboom después de haber casi afirmado haber hecho uno? ¡Quiero respuestas y las quiero ahora!
Macdolia miró a la pegaso con una cara un tanto resignada.
"Supongo... que aunque no le cuente todo... eso se lo puedo contar" pensó la yegua.
-De acuerdo. Lo prometido es deuda... Scoots, tengo que pedirte que me devuelvas el reloj. Será mas fácil si os lo enseño que si os lo cuento.
La potrilla pareció extrañarse de tal petición... pero se descolgó el reloj del cuello y se lo devolvió a Macdolia. Cherry no parecía estar enterándose de lo que sucedía.
-Gracias Scoots. Ahora... os diré algo antes de que os alteréis: este reloj mío no solo me permite ver cosas... sino también... mostrarlas. Concretamente mis recuerdos.
La yegua se acercó el reloj a los labios y tras pulsar su botón, susurró:
-Iniciar modo Reminiscencia. Reproducir recuerdo número... -el número susurrado fue tan tenue que ningún poni acertó a oírlo.
El reloj brilló y de él manó un holograma que envolvió a los cuatro ponis. A decir verdad... no se habían movido, pero daba la sensación de que estaban en otro sitio.
-¡¡WOA!! -Gritó Rainbow Dash.
-¡¿He... Hemos salido?! -saltó Scoots- ¡Reconozco el sitio! ¡Estuvimos de excursión aquí con la señorita Cheerilee! ¡Son los jadines reales de Canterlot!
Cherry Melt se había quedado tan muda que no podía decir ni una palabra.
Macdolia se apresuró a intervenir.
-Lo siento... pero no hemos salido: esto solo es una ilusión proyectada por mi reloj...
Las tres ponis gritaron al unísono cuando una segunda Macdolia pasó trotando a su lado... Pero a pesar de pasar a escasos centímetros...ni se inmutó al cruzar.
-Ahí me veis en un fragmento... de mi pasado. ¿Notas algo peculiar, Rainbow Dash?
La pegaso abrió los ojos como platos.
-No puede ser... ¿esto no es..?
Macdolia asintió.
-Así es: es el laberinto del jardín... Y es exactamente el mismo día y casi la misma hora que cuando... bueno, mejor que lo veáis vosotras mismas.
La Macdolia real se calló... mientras la Macdolia del holograma seguía avanzando... hasta que pareció perderse al girar una de las esquinas del laberinto. Pero inexplicablemente, volvió a aparecer por el mismo lado. Tras repetir la carrera un par de veces, la yegua se detuvo.
-¿Porqué no paro de pasar por el mismo lado una y otra vez? ¡Este laberinto tendría que tener salida!... ¡Argh! Si pudiese... No, no debo pensarlo... Tengo que acostumbrarme a...
"¿Y quien dice que debas acostumbrarte; pequeña, pobre y desgraciada Macdolia?"
La yegua frunció el ceño.
-¿Quien va? ¿Y como sabes quién soy? ¡Muéstrate!
¿Qué me muestre? Bueno, si es lo que deseas..."
Hubo un destello enorme de luz.. provocado por un enorme flash efectuado por una cámara gigante que había aparecido de ninguna parte. Las pupilas de Macdolia se dilataron a gran velocidad antes de que se tapase los ojos con los patas.
-¡ARGH! ¡MIS OJOS! ¿Qué estás haciendo?
-¡Pues mostrarme, desde luego! No pretenderías que no tomase unas fotos para la posteridad.
Ante la cegada Macdolia se alzaba una figura... que Rainbow Dash ya conocía bien.
-¡¡Discord!! P... Pero si Fluttershy te reformó! ¡¿Has vuelto a...?!
La Macdolia verdadera levantó una de sus patas.
-Primero... no te oirá, esto es un holograma, es como si vieseis una película... solo que muy real... Y segundo, creo que ha quedado claro... que esto es un recuerdo mío. Un recuerdo... del pasado. Del día en el que Discord escapó por primera vez... y vosotras fuisteis encerradas aquí.
-¿Y que haces tu aquí? ¡Sólo los elementos de la armonía entramos!
-Mejor que lo veas por ti misma.
La Macdolia del holograma hacía esfuerzos por recuperar la vista... Mientras Discord desaparecía en medio de un destello.
"Creo entender porqué no me conoces, lo cual es irónico. Da la casualidad de que has dado con lo que andabas buscando"
Un nuevo destello dejó paso... a lo que sin duda era un reloj de bolsillo gigante, idéntico a la CM de Macdolia.
-Viajas de un lado a otro, creyendo que puedes resolver los problemas de Equestria y salvar seres vivos... pero siempre en la sombra. Eres como un reloj silencioso que avanza sin que nadie lo noten... ¿no es así? -dijo el reloj... con la voz de Discord.
-¿Y qué si lo es? Mientras pueda salvar animales, ponis... No me importa...
El reloj desapareció en un destello... para reaparecer un instante después al lado de la yegua.
Ahh... pero sabes que no es del todo cierto. Te he oído quejarte, ¿sabes? Se lo que anhelas... lo que deseas, Macdolia. ¿Qué tal si te hago un favor? ¡Solo tienes que mirar como pasa el tiempo...
-¿Qué?... -llegó a contestar la yegua.
Pero su mente ahora estaba fija en como las agujas del reloj empezaban a avanzar... podía verlo... el tiempo pasando... ella salvando a todo poni... a todo ser... siendo admirada por todos, que coreaban su nombre a su paso... mientras surcaba los cielos... para luego volver a su casa... con una potrilla unicornio de piel magenta que la esperaba con una bandeja de muffins...
...
¿Surcando los cielos?
-Oohh...
A medida que las manecillas avanzaban a mas y mas velocidad... los ojos de Macdolia empezaron a dar vueltas... y vueltas... y vueltas...
Y al tiempo que su pelaje se volvía gris... un par de alas le brotaron a ambos lados.
El reloj desapareció y en su lugar volvió a aparecer Discord.
-Y ahora que tienes esas magníficas alas... ¿Qué tal si vas a salvar a alguien... lejos de aquí, y así las pruebas?
La Macdolia de pelaje gris abrió su nuevo par de alas. Parecía mas feliz de lo que nunca había estado en su vida.
-¡Claro que sí! ¡Ahora nada ni nadie podrá detenerme!
Al mismo tiempo que de un salto Macdolia salía disparada hacia el firmamento... Discord sacó un pañuelo blanco y empezó a agitarlo.
-Von Voyage! Y un te preocupes mas por las Portadoras de los Elementos... creo que van a disfrutar mucho de una buena dosis de caos...
El Draconequus empezó a reírse... Pero a la Macdolia pegaso eso ya no le importaba. Por fin... ¡por fin podía volver a volar! El rozar las nubes... la brisa en su crin... ¡Aquello era una gozada! Cuanto mas disfrutaba de volar por el cielo... cargado de unas nubes rosas que no parecían importunarle, mas claro lo tenía: aquello era lo que debía ser.
Macdolia viajó por lo ancho de Equestria. Su velocidad era lo suficiente para cubrir largas distancias en poco tiempo. Finalmente tras unas horas, volvió a lo que parecía Ponyville... solo que estaba un poco cambiado.
... Pero a la nueva pegaso no le importó.
-Je... ahora veremos quien se atreve a plantarme cara. ¡Todos me admirarán por mis proezas, se acabó mantener el perfil bajo! ¡Con estas alas podría hacer cualquier cosa! ¡JA! Incluso... Jejeje... Un Sonic Rainboom
Macdolia subió a lo mas alto para tener una perspectiva lo suficientemente buena...
Y se dejó caer en picado.
La aceleración fue cada vez mayor... el viento silbaba en sus oídos... la velocidad se imprimía en su rostro... Aquello era indescriptible... era lo mejor... era lo más... era...
...
Y finalmente, la barrera del sonido se rompió...
...Y las alas también.
Como si una cuchilla afilada las hubiese lacerado de cuajo... las dos alas, no acostumbradas a semejante velocidad al no haberse entrenado nunca, se desprendieron de forma violenta.
-¡¡¡¿¿¿QUÉEEE???!!! ¡¡¡¡¡¡NOOOOOO!!!!!!
Pero al tiempo que Macdolia gritaba... su caída en picado la llevó a chocar violentamente contra un estanque perdido en mitad del bosque Everfree... El impacto fue tan brutal que la yegua perdió el sentido.
El recuerdo se interrumpió... y el holograma desapareció.
-Y aquí lo tienes -explicó la Macdolia verdadera a Rainbow Dash al tiempo de volvía a colgar el reloj del cuello de Scootaloo-. Ese día mi orgullo y mi insensatez fueron el caldo de cultivo perfecto para que Discord me hiciese lo mismo que a vosotras. Mi reloj me advirtió de que iba a ocurrir algo horrible en aquel laberinto aquel día. Estaba dentro ya antes de que vosotras llegaseis... pero Discord me quitó de en medio. Lo que sucedió despues... digamos que cierta cebra me encontró y sanó mis heridas. A pesar de que derrotasteis a Discord y yo recuperé mi cordura, mis cicatrices no se desvanecieron... quedando... esto.
Macdolia miró apenada hacia los muñones ocultos entre su pelaje.
-Espero que esto conteste a tus dudas, Rainbow Dash... y también a las tuyas, Scoots. Siento no haberlo dicho antes...
La yegua bajó la cabeza... evidentemente algo avergonzada por haber mostrado un recuerdo tan vergonzoso y doloroso a la vez... y algo preocupada por la reacción que sus compañeras pudiesen tener...