Mensaje por Xalcer » 02 Dic 2013, 22:39
Rol: Todos
Antes de que el dirigible tocara tierra, Seldrim salió de allí como una bala. No podía aguantar estar en un espacio tan pequeño tanto rato.
- Aaah, ¡qué gustazo! - dijo estirándose todo lo que pudo. Sin ese molesto traje de gala se sentía increíblemente cómodo. Mientras el dirigible terminaba de aterrizar, empezó a volar dando vueltas alrededor de él. Hacía tiempo que no se sentía tan bien. Además aprovechó para otear desde las alturas el lugar. Miles de árboles les rodeaban hasta donde alcanzaba la vista, con la excepción de alguna que otra montaña, pero nada más. Iba a ser difícil encontrar algo en aquel lugar.
Cuando el dirigible se detuvo, Seldrim descendió para reunirse con los demás.
-Oye Light, es necesario quedarse vigilando la nave o tiene algun sistema de autodefensa?
- Ryuka tiene razón. Esta preciosidad no es que sea muy discreta que digamos. - dijo el joven dragón dándole unas palmaditas al dirigible. - Cualquiera puede verla en kilómetros a la redonda y sería una pena que alguien se la llevara.

